Los clubes franceses siguen perdiendo terreno en Europa, y la culpa no es la falta de talento; es la escasez de plazas en competiciones continentales.
Primero, la UEFA asigna menos cupos a Francia que a Italia o Inglaterra. Segundo, la distribución interna favorece a París, dejando a los demás equipos con pocas oportunidades.
Monaco, Lyon, Lille, Rennes… todos han demostrado que pueden competir, pero la falta de plazas los condena al estancamiento.
Sin acceso a la Champions o a la Europa League, los ingresos se desploman, la plantilla se debilita y el club pierde visibilidad. Por eso, el mercado de fichajes se vuelve un caos.
En la última temporada, Lille ganó la Ligue 1 pero quedó fuera de la Champions por una regla de coeficiente. Una injusticia que cuesta millones.
Aquí está el trato: la federación debe presionar a la UEFA para reconfigurar la distribución de plazas, y los clubes deben unirse en una coalición para exigir cambios.
Y aquí está la solución práctica: forma una alianza con otros equipos, presenta un dossier sólido a la UEFA y exige al menos dos plazas adicionales para la Ligue 1.
Para más detalles sobre cómo lograrlo, revisa Plazas europeas Ligue 1.